Y realmente él no era el perseguido; sino el perseguidor..
Y justamente en ese momento, cuando Johnny estaba como perdido en su alegría, de golpe dejó de tocar y soltándole un puñetazo a no sé quién, dijo: ''Esto lo estoy tocando mañana'' y los muchachos se quedaron cortados, apenas dos o tres siguieron unos compases, como un tren que tarda en frenar, y Johnny se golpeaba la frente y repetía: ''Esto ya lo toqué mañana, es horrible, esto ya lo toqué mañana''. Y cuando lo vi salir, tambaleándose y con la cara cenicienta, me pregunté si eso iba a durar todavía mucho tiempo.
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