Las razones serán las que tú quieras que sean en cada momento de felicidad o de tristeza, esas serán las razones por las que levantarte cada mañana y admirar las puertas de sol por la tarde, la razón no es más que tú y tu personalidad, que tú y tu sencilla forma de ser, así que mira dentro de ti ahora mismo y dime ¡GRITA! o..., simplemente, piensa en cual es la razón que más deseas.
Memorias
"En uno de mis viajes por el universo -le dijo el habitante de la galaxia roja al humano- llegué a un planeta muy extraño. Allí, la gente se sentía pequeña, insignificante frente a un ser poderoso al que servían por voluntad propia: el Viento. Decían que todo dependía de Él, y le pedían cada día, cada hora, cada minuto, que el tiempo mejorara, que sus vidas mejoraran. Había incluso grupos de vientófitos que dedicaban cada segundo de sus vidas exclusivamente a Él. Conforme fue pasando el tiempo, se fue creando un mercado alrededor del Viento, y la espiritualidad adoptó una forma más económica. Además, los vientófitos se convirtieron en Ponientinos y Levantinos, dos ramas que vivían en constante pelea. Se mataban entre ellos. ¿Y todo por qué? Por el Viento, por algo que ni siquiera podían ver. Nunca conseguí entenderlos. En mi planeta, sólamente creemos en lo demostrable, en la ciencia, en la razón, y en la igualdad de todo átomo. No nos parece lógica la existencia de un ente superior. Y vosotros, Humanos, en qué creéis?"
La llamada de Cthulhu
"No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día, la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas."
Howard Philip Lovecraft
Y realmente él no era el perseguido; sino el perseguidor..
Y justamente en ese momento, cuando Johnny estaba como perdido en su alegría, de golpe dejó de tocar y soltándole un puñetazo a no sé quién, dijo: ''Esto lo estoy tocando mañana'' y los muchachos se quedaron cortados, apenas dos o tres siguieron unos compases, como un tren que tarda en frenar, y Johnny se golpeaba la frente y repetía: ''Esto ya lo toqué mañana, es horrible, esto ya lo toqué mañana''. Y cuando lo vi salir, tambaleándose y con la cara cenicienta, me pregunté si eso iba a durar todavía mucho tiempo.
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